jueves, 22 de marzo de 2012

Civismo extremo "aconsejado" en el metro de Japón

Yo viajo en metro, tú seguramente también y si eres de Madrid, Bilbao o Barcelona, seguramente casi TODO el mundo que conozcas, también lo haga diariamente.
Cada vez que me subo a un vagón, es como una nueva ( y normalmente desagradable aventura) las personas de las grandes urbes por algún motivo que no llego a comprender, se creen que todo lo que les rodea les pertenece, es como de su casa y lo tratan y se comportan como tal.
No es extraño encontrar gente gritando, con la música en los cascos altísima o ni ya siquiera se molestan en ponérselos y van con su música horripilante a toda castaña por los altavoces del móvil. Por no hablar de empujones, pisotones, falta de higiene personal, gente que llama por el móvil contando su vida sin pudores a todos los viajeros y grita al quedarse sin cobertura, sobeteos innecesarios, miradas insidiosas y gente que no puede evitar cotillear lo que lees o escribes en el móvil.
En mi caso añadiré que tengo la dudosa suerte de que cada dos por tres algún desconocido se ponga a hablarme tan ricamente como si me importara algo lo que me está contando o que mujeres me pregunten directamente por mi perfume, mi ropa o mis zapatos.
Todo un show vamos.
El país que quizá tenga uno de los metros más potentes y utilizados del mundo, Japón tiene una particular (y a mi modo de ver acertada) forma de aleccionar a los pasajeros del metro, consejos o prohibiciones encubiertas que pueden parecer un poco innecesarias o demasiado estrictas, pero que estoy segura de que los viajeros asiduos al metro encontrareis super razonables y casi vitales para la cohexistencia en un medio de transporte tan masivo como es el metro:











Con la extrema educación y esa sensación tan "polite" que les caracteriza se limitan a consejar, nunca penalizando ya que se conoce el sentimiento de unión, comunidad y solidaridad de los japoneses.  Sé que mucha gente lo puede considerar absurdo e insultante que estos carteles tan de "parbulitos" abunden por el metro, pero yo que os voy a decir; ¡me encanta! y visto lo visto, creo que por estas tierras harían más que falta, pero tristemente para los españoles y nuestra cultura, quizá para que funcionaran habría que imponer algún tipo de multa o terminaríamos pasándonoslo por el forro...
Por suerte para ellos, dormirse en el metro aún no está desaconsejado.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Jugar con fuego





¿Qué harías si yo ahora prendiera fuego a todo el mundo que un día construí para ti?

¿Qué harías si de repente no tuvieras a nadie que diera sentido a tu vida?

¿Qué harías si en las noches vacías y los días oscuros, no hubiera nadie lamiera tus heridas y secara tus lágrimas?

Sencillamente...nada.



Arrepentirse es la tarea de los perdedores y mediocres. No lo haremos entonces.







Hay que estar dispuesto a perderlo todo cuando se juega con fuego...

jueves, 8 de marzo de 2012

Camina bella, como la noche,





Camina bella, como la noche

De climas despejados y de cielos estrellados,
Y todo lo mejor de
la oscuridad y de la luz

Resplandece en su aspecto y en sus ojos,
Enriquecida así por esa
tierna luz

Que el cielo niega al vulgar día.

Una sombra de más, un rayo
de menos,

Hubieran mermado la gracia inefable
Que se agita en cada
trenza suya de negro brillo,

O ilumina suavemente su rostro,
Donde
dulces pensamientos expresan

Cuán pura, cuán adorable es su morada.


Y en esa mejilla, y sobre esa frente,
Son tan suaves, tan
tranquilas, y a la vez elocuentes,

Las sonrisas que vencen, los
matices que iluminan

Y hablan de días vividos con felicidad.
Una mente en paz con
todo,

¡Un corazón con inocente amor!






Lord Byron.

jueves, 1 de marzo de 2012

Regresar

Manual de instrucciones para este post:

1- poner el vídeo y dejar la canción sonar

2- leer el texto mientras la canción suena

3- observar detenidamente la foto y poner a jugar a la mente



















Tiemblo, cada milímetro de mi piel se estremece solo con oír como giras el pomo de la puerta.

Lo nuestro es un secreto, una mentira vivida a diario, una tortura demasiado dulce para ser olvidada o sustituida.

Reptas por mi cama y te escurres por debajo de mi ropa.

Se me escurren tus muslos como un pez en las manos, si te muerdo demasiado fuerte, corro el peligro de perderme.

Tus pechos se aplastan contra los mios, tus pezones son espías que recorren mi cuerpo, si te acaricio más abajo, me voy, me voy, me voy...

Sé que para ti esto es solo un juego, una experiencia más que añadir a la lista.Yo sigo temblando ante tu piel clara y tu lengua mojada. En tu monte de Venus me distraigo, tu sonrisa relajada me pone incluso más nerviosa.

Me muerdes, me arañas, me golpeas y en las mareas de tu sangre y la mia yo nado en silencio. No te daré el gusto de verme de gritar, de verme sufrir de amor por ti.

Y en ese frío que nos calcina, en ese ardor sudado, te veo vestirte y marcharte. Dejándome de nuevo sola y sin el sabor de tus labios.



Ante mi pesar, mi tristeza, mi maldita soledad, tu abandono y tus carcajadas, yo solo puedo pensar en el momento en el que te vea regresar.